domingo, 14 de febrero de 2010

Todos somos Garzón.

El auto del juez Varela no se puede considerar justificable desde ningún punto de vista. Existe un principio del Derecho Internacional, que es que los crímenes de lesa humanidad no pueden prescribir ni se deben amnistiar.En este caso, esta doctrina, no parece interesar al juez Varela ni a los suyos, y es que todo lo que rodea el juez Varela huele a derecha conservadora.

La Ley de Amnistía de 1977 fue una vergüenza para todos aquellos que lucharon por la libertad de nuestro país contra de la dictadura franquista. La aprobación de esa insultante ley fue una victoria más para los franquistas - que durante 40 años oprimieron a todo un país - y una triste derrota para todos aquellos que lucharon contra Franco, el dictador que ha asesinado más españoles en el siglo XIX.

El juez Garzón y su investigación tiene la respetable intención que España deje de ser el único país europeo que ha sufrido una dictadura donde las víctimas brutalmente asesinadas por aquella continúan desaparecidas sin que el Estado - este fantástico estado de Derecho - se dignara a desenterrarlas y darles el justificado homenaje que se merecen. Recuerdo que estas víctimas vilmente asesinadas por la dictadura franquista lucharon por un mundo de libertades, derechos, justicia e igualdad.

La Transición de la dictadura a la democracia no fue ni mucho menos modélica y ejemplar a pesar de lo que nos han vendido durante años. Gracias a esa pantomima continúan teniendo en nuestro país un enorme poder las fuerzas conservadoras herederas de aquellos que propiciaron el Golpe de estado del 36- y es que fueron ellos quiénes dirigieron la gran farsa.

Garzón lo sabe y cuando abrió la investigación sobre los crímenes de la dictadura franquista quiso hacer su trabajo: administrar justicia. A la vez honrar a todas las víctimas de la monstruosa dictadura de Franco.

Hoy todos somos Garzón.